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jueves, 12 de noviembre de 2015

5 ideas para decorar con postales de viajes



Algunas de mis postales. (Foto by Cintia)


Cada cierto tiempo, me entran ganas de redecorar mi casa. Nunca he sido la "señorita decoradora". Pero sí me gusta mucho viajar y recolectar recuerdos de mi viaje que suelo poner por toda la casa a modo de "decoración". 

Como siempre estaba con la maleta medio hecha, para ir de aquí para allí, mis casas solían tener la decoración base: minimalismo y toques de color de los lugares que visitábamos.

Pero desde que Lorenzo vino a ser parte de nuestra familia, las cosas cambiaron.  

Una de ellas es que nunca había tiempo para nada que tenga que ver con decorar y cosas por el estilo. Luego, cuando el enano ya gateaba o caminaba, hubo que adaptar la casa de una manera simple sin tantos obstáculos. 

Pero como todo, son épocas, y al final siempre llega el tiempo en que puedes empezar a pensar en otras cosas, como es redecorar tu casa ( o tu escritorio, tu habitación o la sala). Así que este parece ser mi tiempo y me he puesto manos a la obra.

De pronto, me veo integrando actividades como redecorar y mover muebles como parte de una rutina de juego. Lo incluía para que él se sintiera parte, se sintiera útil y entretenido. Eso le encanta, tener cosas para hacer. Y así yo me apaño para hacer ambas cosas, jugar con él y decorar un poco. :)

Entonces ahí estaba yo con la ayuda del enano, moviendo cosas, reciclando otras , tirando lo que no sirve, y entre el ir y venir de objetos, muebles y otros detalles, me encuentro con cosas olvidadas, archivadas en alguna carpeta perdida, o depositadas por meses en la pizarra de corcho.

Bueno, hoy tocó el turno al escritorio y  por fin pude tirar un cesto lleno de basura (papeles y más papeles) que ya ni siquiera podía reciclar.

Entre el minimalismo y la vida ecoamigable a la que me he apuntado, según cuento en este post, me suelo volver un poco obsesiva con la regla de las 3 R (Reciclar, Reducir, Reutilizar).

Pero vamos, que este no es el tema.

El caso es que gracias a tanto movimiento, han aparecido unas postales de mis viajes con marido por el mundo, que nos ha hecho mucha ilusión.

De la época en que andábamos sueltos, sin importar nada. Y me han entrado unas ganas locas de armar la mochila (no la maleta como hasta ahora) y dar una vueltecilla por allí, quién sabe dónde.

Pero ahora andamos en otras cosas que también entusiasman y mucho. Como decía, redecorar, afianzarse en el hogar, habitar la ciudad que ahora nos acoge y planear otros proyectos que tienen que ver con eso.

Volviendo al tema de las postales, me he puesto a ordenarlas, y mientras las disponía sobre la mesa, contemplaba la hermosa cordillera de los Andes desde mi ventana, al tiempo que desde el whatsapp de mi teléfono mi amiga Natalia me escribía desde una madrugada España.

Con todo ese escenario nostálgico, me puse a pensar en qué cosas podría hacer con esas postales.

Y aquí he recolectado algunas ideas que podrían servirme para la renovada empresa de redecorar mi casa, ahora o por ahora, mi lugar en el mundo.

Aquí he encontrado en Pinterest algunas ideas interesantes que les comparto. A ver que les parece.

¿Me ayudan con más?



miércoles, 23 de septiembre de 2015

De cómo Facebook me ayuda a escribir historias mientras soy madre a tiempo completo



La relación que tengo con Facebook es de amor y odio. Cuando me abrí la cuenta, no lo usaba nadie. Me la pasaba posteando frases sin sentido para probar de qué iba esa herramienta.

Luego vinieron las amigas del cole y las de la Universidad.

La cosa se puso más buena cuando me empezaron a contactar algunos de mis ex. Y ex amigas!

Me da pena la gente que no es capaz de saludarte cuando te la encuentras, mira hacia otro lado, pero por Facebook todos somos amigos, todos nos atrevemos a decir las cosas que #nuncamehubierasdichomirándomealosojos, no cariño? (aquí va la carita de facebook que llora de risa)

Cuando vinieron los hermanos agradecí, porque a la distancia se hace más fácil compartir fotos. Nunca me molestaron los padres. Ni los suegros, excepto cuando me posteaban cosas en mi muro por pura ignorancia de que "esa foto" la veía todo el mundo. (otra carita, lo dejo a elección)

La cosa se puso fea cuando los adolescentes y los niños tuvieron cuenta por primera vez. Miles de mensajes de hola cin, hola cin, hola cin, hola cin, hola cin.... Ufff, dónde está el botón de eliminar!!

Yo, una no-madre, profesional y viajera, no tenía tiempo para socializar por Facebook, sólo lo quería para intercambiar fotos de mis viajes y mis aventuras con mi familia y mis amigos, quienes por otra parte me pedían siempre que no dejara de subir fotos e historias.

Un día me cansé y cerré la cuenta. Me duró 1 día.


Otro día fui más consecuente y me duró un mes. No sin antes borrar todas las fotos de mis viajes. ¡Qué desperdicio! Ahora no sé dónde las puse.

Pero entonces me empezaron a llegar mensajes de ¡¿por qué me fui, o es que tengo una cuenta oculta y no les he dicho?!

Pues tenían razón. Tenía otra cuenta, no-oculta, que utilizaba para el trabajo. Y como empezaron a invadir de solicitudes aquella a la que por ningún motivo los iba a aceptar, me obligó a reabrir la otra. Por mucho tiempo la tuve quieta, y un día me cansé de nuevo y dije, basta de esta tontera. Comencé a eliminar a todos los conocidos, ex amigos, ex novios, ex "asuntos" y demases.

Y me esforcé, juro que sí me esforcé en quedarme con los íntimos, con los que veía en mi vida, con los que hablaba más seguido, con los que me sentía cercana, o con los de toda la vida. Y así la cosa el número no bajaba de 150. Era imposible ser acotada. Aparte quién quiere tener 30 amigos en Facebook. Borrate del facebook si es tu caso, no tiene sentido.

Un día me abrí un blog oculto, y empecé a escribir todos estos pensamientos que me brotan de repente en ese blog. Y como usualmente me olvido las claves y lo peor, las direcciones, perdí el blog y con ello todos mis escritos.

Que no digo que estaban para libro, pero al menos para una tarjetita junot. ;)

(Nota de la autora: para los que no conocen las tarjetas junot, son unas tarjetas que se vendían en Argentina, en las tiendas ñoñas, cursi-love, que en mi época de novia querida, no querible, me solían regalar todos los meses con flores. Yo en aquel entonces odiaba las flores y por supuesto, las famosillas tarjetas. Tal vez, y ahora entiendo, por culpa de las Junot. El caso es que, con el tiempo, cuando ya nadie me regalaba tarjetitas Junot, pasé por una tienda, y desde la vitrina alcancé a divisar una de ellas que tenía una estrofa cursi..de un poema que yo había escrito cuando era niña!! Y eso que no existía Facebook. Pero a las chicas de entonces les gustaba pasarse poemas durante los recreos, y a mí me gustaba escribir cartas a mis amigas. No sé por qué no atiné ni siquiera a comprar esa tarjeta. Juro que lo de mi poema en las Junot es cierto. No importa que me crean o no. No tengo pruebas. Sólo esta subordinada historia entre paréntesis.)

Finalmente, para no dejar ir algunos pensamientos, y para no perderme nada, empecé a usar facebook para eso. Rápidamente, cuando me venía la inspiración, subía una foto o una historia, o un pensamiento que me motivara, para luego sentarme con tranquilidad, cuando Lorenzo ya dormía o estaba con su papá, frente a una hoja en blanco...que ya no iba a ser en blanco, gracias a Facebook.

Uso facebook como un experimento, de mis propias historias, proyectos, y mis propias experiencias, pensamientos e imágenes mentales. A veces son reales, a veces oníricas. Eso qué importa.

Eso es tal vez, el éxito de Facebook, ser instantáneo, rápido y accesible de cualquier dispositivo, y que sabes que siempre estará allí. Como google. Algo que no siempre puedes esperar de tus amigos, je. Los amo, a ambos por igual, o casi. Aquí dejaré esta ambivalencia en el texto adrede.

Para terminar este monólogo con pretensión de ser tertulia, diría que luego de ser la mamá de Lorenzo, me abrí este precioso blog, y me descargué por acá de las ganas de escribir sobre el embarazo y la maternidad. Luego me abrí otro "más de lo mío". Y qué esto no es lo mío?. Y qué es lo mío? Será que escribir?? Como verán la mente de una escritora en ciernes es desprolija y un poco oscura.

Algunos me leen. Y luego mi amiga Nati, que también fue mamá compró el 50% de las acciones de este blog. Una inversionista nata. Y qué bien que lo hizo porque yo estaba por llamar a concurso de acreedores. Ella salvó este blog, y con ello, me salvó a mí.

Y por qué digo esto. Por la necesidad de escribir, y el cómo escribir nos calma, nos tranquiliza, nos alegra el día, el mes. Nos llena de ilusión poder plasmar historias entre los dedos, entre la sien y la cabellera sobre el ojo izquierdo, que aunque no me deje ver bien, no puedo dejar de escribir. No paras cuando eso sucede y te viene una energía arrolladora, donde todos los mundos son posibles, al menos el propio, (con tus sueños y tus deseos dentro de él).

A partir de entonces, ya no oculto nada. 


Tengo 2 blogs, ¿por qué andar eliminando amigos de mi facebook, si de todos modos pueden ver mis blogs, mi instagram, mi google plus, mi twitter?. Qué tontera esa de querer desaparecer o quedar oculto, cuando nos espían gente que ni conocemos para vaya a saber qué secretos planes.

Prefiero que me "espíen" mis amigos, o mis ex. Los que aún no tengo en face. Los que alguna vez eliminé. Los que aún no me conocen y no saben lo que tengo para ofrecer. Si me leen mejor, será que voy por buen camino. Pase, siéntese y sírvase un café. Ahora les cuento esta historia, otra vez...




viernes, 7 de agosto de 2015

Qué cosas hacer para un plato sin carne


Esta es una receta que les debía hace tiempo. Bueno, técnicamente no es una receta. Es una idea de qué cosas hacer para un plato sin carne (el fast food vegetariano).

Quiero aclarar que estas ideas son las que se me ocurren a mí en un día de furia. Qué es un día de furia: estoy haciendo mil cosas, trabajo, casa, tengo un niño pequeño, no fui al mercado, y me tengo que inspirar para hacer algo con lo que tengo disponible en la cocina, y encima, vegetariano.

A simple vista, parece complicado, pero en realidad, es súper fácil, si son capaces de ir imaginando el plato al mismo tiempo que encuentran lo que tienen disponible en casa.

Qué cosas tenía disponible:

* 1 Berenjena grande que ya casi se moría
* 2 Papas solitarias en la cesta de verduras
* 3 Arbolitos sueltos de brócoli que quedaron de un manojo anterior
* 4 cucharadas de Garbanzos que quedaron cocinados del día anterior y que utilicé en hacer hummus

Qué hice con ellas.

* Las Berenjenas las pasé por huevo de campo y pan rallado y al horno (o a la sartén)
* Las papas las herví y sólo les puse orégano, sal, un poquito de limón y aceite de oliva
* Los brócolis los salteé con ajo en la sartén (mejor un wok)
* Y los garbanzos los rehogué con la cebolla y el pimiento (chile), porque ya estaban cocidos

Como verán, ningún secreto.

Lo demás, está en el condimento, su ajito, su cebollino, su aceite de oliva, y cuidar que no se queme ni se pase.

Y por supuesto, mucho amor y cariño, y como siempre digo, guiarse por los sentidos, especialmente VER muchos colores y OLER el aroma a rico.

Todo lo que ven en el plato es perfectamente apto para compartir con un niño, si es pequeño, quitar el condimento fuerte y el pimiento, y listo. Además los garbanzos son una excelente fuente de proteínas vegetales y los brócolis son ideales para comer con la manito.

Entonces, buen provecho!!



domingo, 13 de abril de 2014

Un socio para mamá emprendedora



Yo no lo había contado, pero mientras estuve embarazada de Lorenzo abrí una tienda de vestidos y bicicletas para chicas en el Barrio Italia, un barrio muy trendy y exclusivo de diseño en Santiago de Chile.

Luego de varios meses la cerré porque las dueñas me pidieron la casa donde estaba el local. Entonces abrí una tienda online y ocasionalmente un showroom, porque con Lorenzo igual no me quedaba tiempo para dedicarme full time a atenderla personalmente y menos si tenía que empezar un local nuevo de cero.

Este mes de abril me invitaron a participar en una feria al aire libre. Entonces aproveché de vender mis cosas de diseño y otros productos que me quedaron de la temporada anterior.

Montar el stand no fue muy complicado, sino más bien cargar en el auto todos los bártulos que tenía que llevar. No tenía mucho tiempo de prepararme así que fui con lo que tenía. Lo que sí alcancé a hacer, fue un perchero móvil. Genial idea.

Y la verdad, me fue estupendamente bien. Fui de la última en llegar y la primera en irme. Porque ya había vendido montones, y en abril, cuando el sol se va, el frío se siente.

Eso demuestra que cuando tienes un buen producto, das un buen servicio, y tienes al mejor vendedor del mundo atrayendo todas las miradas, nada puede salir mal.