sábado, 21 de enero de 2017

Reto de nuevo año: quererse y cuidarse


Estamos a menudo corriendo de aquí para allá. Que la casa, que los niños, que el trabajo, que los compromisos familiares, amistades...pfff.

En todo este trajinar cotidiano nos olvidamos de nosotras mismas. A veces nos preguntamos cómo es posible que hiciéramos tantas cosas.

Sin embargo, estamos exhaustas. Y sí, hacemos muchas cosas, pero dejamos de hacer otras no menos importantes.

Esto es lo que les vengo a proponer. Cuidarnos más.

Este año nuevo nos hemos propuesto cambiar la perspectiva, ir más despacio por la vida (sí, más aún de lo que me propuse el año pasado) y disfrutar más de los pequeños placeres y momentos mágicos.

Así que aproveché que marido me regaló para las navidades este fantástico set para el cuidado de los pies y allí me puse a atenderME como me merezco.

La verdad que no tenía muchas expectativas respecto a estas soluciones para pies agrietados y secos.

La marca ISDIN me sonaba de una vez que me compré una crema de manos, pero desde entonces no la había vuelto a usar. Y el resultado ha sido sorprendente. Se trata de una pequeña lima electrónica que viene en pack con una crema especial para pies. Y me sorprendió que es made in spain.

Hay que ser realista. Antes iba a "hacerme los pies" a algún sitio, pero desde que tengo al enano no hay tiempo ni espacio.

Allí quedaron olvidadas las listas y listas de cosas que tengo que hacer y nunca hago, y entre las que siempre se repetían "ir a hacerme los pies, o las manos, o depilarme, o cortarme el pelo"...es decir, una serie de cosas que he tenido que simplificar para hacerme la vida más fácil. (recetas, limpieza, trabajo, juegos, decoración,  y una lista de cosas con sus "sistemas" para que todo funcione mejor)


Anyway.....Estos son los pequeños momentos que me debía, y estoy feliz de empezar el mes así.

Y ustedes? Qué cosas de la lista de nuevo año están empezando a cumplir?


lunes, 25 de abril de 2016

Cómo ser una mamá calmada. (Paso 1)


Repasando mis propósitos de comienzo de año, encontré uno aislado, que decía "mi principal reto ahora mismo es calmarme". Sí, parece que los últimos meses del año o los comienzos del nuevo estaba un poco fuera de mi centro. Así que tomé cartas en el asunto de manera conciente y decidí hacer algo concreto: ponerme un desafío personal a corto y largo plazo, y cumplirlos.



El resultado: hoy me siento tranquila, relajada y siento que he conseguido el reto tal como lo había decretado.

Una casa más organizada, un hijo más feliz, y un esposo que está notando el cambio. Pero sobre todo, me siento yo misma más a gusto con mi persona, con mi centro de energía y satisfecha con los resultados obtenidos.

¿Cómo lo he conseguido?

Bueno, esto es un proceso lento y constante, que requieren una serie de pasos y acciones. Como me gustaría compartir aquí todo el proceso, sin hacer un post interminable, voy a tratar de dividir el proceso paso por paso, y tal vez salgan varias entregas de este post. Pero comencemos por el principio y vemos cómo nos va. A lo mejor, te puedes apuntar tú también y compartimos logros :)


Ponerme un desafío por escrito, y crear un slogan. 


Había escuchado la historia de Sheila, una mamá de USA que creó una iniciativa llamada "El desafío del rinoceronte naranja". Este desafío consiste en estar un año sin gritar a sus hijos. Sheila se sintió avergonzada el día que se vio a sí misma gritando a sus cuatro hijos, siendo sorprendida por un obrero que estaba trabajando en su casa.
En ese momento, se propuso cambiar, pues eso la hizo reflexionar de que si le avergonzaba lo que pudieran pensar terceras personas, más debía avergonzarla lo que pudieran pensar sus hijos.

Así surgió la historia, y toda una comunidad a su alrededor.

En Facebook, en español puedes unirte a la comunidad aquí.

Inspirada en esta historia, me he puesto mi propio desafio.

Yo no estaba gritando demasiado y según mi entender estaba siendo muy paciente. Pero un día, escuché al vecino de arriba gritar a su hijo; y otro día, estando en la casa de mi amiga que vive en el piso 2, escuché gritar a su vecina del piso 7.  

En ese momento, me acordé de Sheila y del obrero que trabajaba en su casa, y me sentí muy identificada. Si me avergonzaba que alguien pudiese escucharme gritar, más debiera avergonzarme lo que mi hijo pudiera pensar. Por otro lado, aunque sean escasas las veces que le gritase, eran momentos en que tanto él como yo nos sentíamos mal, y que por tanto, no nos ayudaba en nada. Le estaba enseñando a mi hijo a gestionar la frustración con gritos y eso claramente no estaba en mis planes.

Así que sin subirme de lleno al desafío del rinoceronte naranja, creé mi propio desafío personal

Lo llamé desafío naranja, para recordarme el origen de la idea y estar de alguna manera conectada a la gran comunidad, y elegí como mascota un hipopótamo en lugar de un rinoceronte. Uno tiene que hacer y elegir aquello con lo cual se identifica más.

Consiste en hacer una serie de acciones simultáneas para crear una nueva actitud, y por lo tanto, un nuevo hábito.

No me he puesto un año, me pongo metas más cortas y a cada una le pongo un título diferente:

Un día sin gritar
Una semana sin gritos ni violencia
El mes de la paz y la tranquilidad.
Otoño, la estación de los abrazos y los besos

Me he trazado un plan,  por el cual, he diseñado una serie de estrategias y tácticas para conseguirlo. A día de hoy me siento más conciente con mis reacciones y mis decisiones.

Otra de las tácticas que he elegido, es usar una palabra clave que me recordara rápidamente mi plan y me trajera de vuelta. Por supuesto, elegí la palabra hipopótamo. ¿Por qué? Porque la palabra hipopótamo tiene más fuerza, me gusta más y es uno de los animales preferidos de mi hijo.

Así que le he dicho a mi marido, que si me ve gritar o ponerme nerviosa, que utilice esa palabra mágica en vez de contradecirme en público o delante de mi hijo.

Funciona. (Aunque da gracia imaginarse la escena: yo a punto de gritar y mi marido llamándome hipopótamo! jajaja)

Y ahora parace que para él también. Es nuestro código secreto. ;)

Ahora bien, para ser realista, estas estrategias para no gritar y estar asertiva y calmada, pueden funcionar por un tiempo, pero seamos sinceras. La vida agitada, el estrés, y la misma dinámica de la crianza de los niños, hacen insostenible cualquier desafío de este tipo a largo plazo. Lo que hay que hacer es crear un HÁBITO.

Lo he pensado muy bien. Por lo tanto, el plan incluye más cosas. 

Por ahora, decir que empezar con un propósito, un plazo corto y una palabra mágica está bien. Luego te iré contando más cosas, a modo de guía que iré preparando cada semana (si el tiempo me lo permite), que a mí me han funcionado para que puedas ir incorporando a tu estrategia a medida.

A ver cómo les va, y nos cuentan, que aquí entre amigas nos pasamos los datos y nos hacemos la fiesta. Porque de eso se trata el desafío, de tomarlo con calma y como un juego, con responsabilidad, pero con gusto.

Están preparadas?? A jugar!




lunes, 14 de marzo de 2016

¿Los terribles 2 años? Empecemos por casa



Por cada nueva etapa de crecimiento en que va pasando mi hijo suelo buscar información en internet.

A veces esto es un error. Mi marido me lo decía el otro día. Si hay algo que me llama mucho la atención es que muchas cosas se repiten, los consejos parecen un copy/page a modo de recetas, que nada tienen que ver, en muchos casos, con la realidad.

Lo único cierto es que cada niño es un mundo. Si uno busca en internet sobre los niños de 2 años, aparecen palabras como "terrible" "rabietas" "pataletas" "caprichos" y así una serie de palabras relacionadas.

Muchos de los métodos que dicen los expertos, en realidad, son cosas que tanto yo como muchas otras madres lo hacen sin siquiera haber leído esos consejos de expertos.

Es otras palabras, la respuesta está en nosotras, las madres.  


Y si hay algo que podemos aprender (y no necesariamente de los expertos y de las expertas, sino de otras personas, de nuestro grupo, tribu y familia) son cosas tales como saber lidiar con nuestros miedos, conocer nuestras limitaciones, construir nuestra historia personal desde que fuimos niñas/os y que ahora, con la maternidad, nos ayudaría a entender esos sentimientos y emociones que se manifiestan de repente y resultan econtrados, y finalmente, luego de todo esto, aprender a perdonarnos tal y como somos.

Así que no hay nada parecido a "los terribles 2 años". Los terribles son nuestros miedos y nuestra incapacidad para reconocer nuestras debilidades, y la falta de empatía para comprender la infancia.

Esto es algo que aprendí de mi propia experiencia, con ayuda de mi tribu, mi familia, mis amigas y algunos libros de expertas oportunas. En otro post, escribiré sobre algunos de estos libros inspiradores y que te dan luz para empezar a entender el mundo (tu mundo) de la maternidad.

Mientras tanto, mira a tu hijo, respira, escucha lo que dice tu corazón, olvídate de las etiquetas y los prejuicios porque con cada edad, cada etapa, escucharás nuevas, y así un nunca acabar. Lo único seguro es tu instinto y tu corazón, seas su madre o su padre. Y si te enojas, pues te enojas. Ya pasará, nada de culpas.

Y al final, todo pasa, y ellos no se quedarán pequeños toda la vida. A disfrutar entonces esos hermosos 2 años, porque son tan divertidos!.