viernes, 12 de julio de 2013

Probando mi capacidad de ser asertiva y tranquila


Para la segunda ecografía que me mandaron a hacer, decidí pedir una cita en la clínica que está a la vuelta de mi casa. Es una clínica muy conocida y me pareció que mejor ir caminando que tener que trasladarme por esta big city.

El día de la cita, como de costumbre fuimos juntos.

Cuando llegamos, la recepcionista me dijo que la cita había sido cambiada y que deberían haberme avisado.

-No me avisaron, les dije.

-Pero ha sido cambiada, y deberían haberle avisado, repitió como una tonta.

-Sí, deberían, estamos de acuerdo en eso, pero no lo han hecho, le espeté.

-Bueno, pero hoy el doctor no está, porque se fue a una conferencia y él mandó a cambiar todas las citas de acá a un mes.

(!!!!)

Respira hondo, respira hondo, respira hondo...

Yo no sé si esto está pasando o es que aún no me he despertado, pensé.

-Señorita, por si no se ha dado cuenta, mi cita es para hacerme una ecografía ginecológica pues estoy embarazada, como podrá ver en mi informe. Cómo se le ocurre a ud, y al médico que le ordenó cambiar las citas, que en mi caso resulte igual hacerme esta ecografía ahora o el mes que viene.

-Por eso les mandamos a avisar, me vuelve a insistir

Creo que ya le dije que no me avisaron, o usted piensa que soy de las personas que les gusta levantarse temprano, pedir el día en el trabajo, salir a la calle con este frío, ir a la clínica, donde sé que no me van a atender porque el médico se ha ido de viaje? (Esto es lo que en realidad me hubiese gustado decirle pero lo cierto es que sólo le dije la mitad de las cosas y la otra mitad me la llevé mascullando conmigo de camino a casa)

FIN.

PD: Sin palabras, prueba superada.